INTRODUCCION. ¿ Ocultaciones, ...y eso qué
es ?
Objetivos
¿ Cómo, dónde, cuando ?
Efemérides
Situación del Observador
El tiempo as algo fundamental. Sincronización
Localización del objetivo
Cronometraje.
La Ecuación Personal
Correcciones de la trayectoria de las Ocultaciones Rastantes
Efemérides y envío de las observaciones
OCULTACIONES POR ASTEROIDES
Además de los escasos ECLIPSES que se producen cada año, es posible asistir a otros "pequeños eclípses", que se producen casi a diario, y que como los espectaculares solares, son producidos por la interposición de la Luna entre las estrellas y el observador. Son las Ocultaciones Estelares por la Luna.
Dependiendo del objeto que oculte a la estrella
se distinguen varios tipos. Lunares: pudiendo ser Normales, si
la estrella desaparece tras la luna totalmente, y Rasante, si
se observa que la luna toca tangencialmente a la estrella; Asteoridales,
que como su nombre indica, son producidas por interponerse un asteroide
entre el observador y la
estrella; pueden producirse ocultaciones estelares por planetas o anillos
de estos; y por último se puede asistir a ocultaciones de planetas
por la luna o por otros planetas.
Teniendo un conjunto suficiente de observaciones, es posible la determinación de la diferencia entre las escalas de Tiempo Dinámico Terrestre, utilizada en los cálculos astronómicos y basada en patrones constantes, y el Tiempo Universal, relacionado con la rotación terrestre. Por lo tanto, es posible la determinación de variaciones en la rotación de nuestro planeta.
Otros resultados que se obtienen de estas observaciones son la determinación de la cartografía del limbo, variaciones en las posiciones del equinoccio y estudio de estrellas dobles muy cerradas.
Lo que siempre se piensa es que todo esto necesita llevarse a cabo con un gran despliegue instrumental. En este caso, no es del todo cierto. Lo más importante en este tipo de fenómenos, es llevar a cabo las observaciones de la forma más metódica posible, y ser rigurosos con los resultados. La práctica hace al maestro, y como en toda faceta astronómica, la observación es la única garantía de éxito.
El Astrónomo Aficionado, siempre ha jugado un papel importante en estas observaciones, ya que su éxito depende en gran medida del número de ellas, siendo el instrumental muy asequible, habiendo lugar tanto para la observación visual, con resultados realmente útiles, como para instrumental más sofisticado como fotómetros fotoeléctricos, con los que es posible afinar mucho más en la determinación de la posición lunar.
La última idea que me gustaría
haceros llegar sería pedir al lector de este artículo,
que se sentase ante su telescopio después de leer las instrucciones
de abajo, e intentara observar uno de estos fenómenos. Unicamente
por el placer de observar. Dificil será que, cuando menos, no
se emocione. El resto llegará por sí solo.
Básicamente, existen dos tipos de fenómenos. Inmersiones y Emersiones ( desapariciones y reapariciones de la estrella) El objetivo es determinar lo más exactamente posible, con precisión de 0.1 seg en observaiones visuales, el instante en el que se producen estos fenómenos.
Estos fenómenos se refieren a ocultaciones
normales, pero existe otro tipo, las llamadas rasantes, mucho más
interesante, llamativas, útiles, y sobretodo espectaculares.
Se producen al tocar tangencialmente la luna a la estrella, con lo que
se producen desapariciones y reapariciones de esta tras los accidentes
lunares. Su visibilidad se reduce a una estrecha franja de terreno muy
determinada. Fig.1 Situando a los observadores a lo ancho de esta
banda de terreno, es posible la reconstrucción del limbo lunar.
En las efemérides, se presentan la fecha y hora prevista para el fenómeno, altura y azimut de la Luna, mag. de la estrella y ángulo de posición del fenómeno. Este, es el punto medido sobre el limbo lunar, contando desde el norte hacia el este, en el que se producirá el fenómeno. Fig.1. Si alguien se decide a practicar ante el telescopio lo que aquí se expone, puede solicitar unas efemérides indicando su localización geográfica y el instrumento a utilizar.
Fig.1
Para sincronizar el crono, en el que debemos apreciar décimas de segundo, hay que ir acompasando el ritmo al de las señales, pulsando "Start" en una de ellas. Hay 5 señales cortas y 1 larga, que es la que indica la hora en punto o la media. Si el comienzo de la cuenta se realiza sobre una señal corta, habrá que contar el número de señales hasta la larga (n),y restarlas del tiempo final, ya que nuestro cronómetro estará "n" segundos adelantado. No es conveniente esperar a la señal larga, ya que no siempre se emiten 5 cortas, y se corre el riesgo de que nos pille desprevenidos, introduciéndose errores en las medidas. Más vale tener 2 segundos de adelanto, y saberlo, que creer que está sincronizado y por el contrario hacer medidas erroneas.
A través de Internet es posible también sincronizar
los relojes de nuestros ordenadores con uno maestro aprovechando el protocolo
NTP y SNTP. Para ello podemos utilizar algún programa, como Dimension4.
Hay que hacer algunas salvedades en el caso de observar ocultaciones rasantes. Dado que la franja de terreno desde la que son visibles es muy reducida, los observadores se situarán a lo ancho de la misma, a una distancia entre sí que dependerá del número de ellos, intentado cubrirla por completo. Una distancia de 400 ó 500 m es suficiente.
La preparación de la salida lo más meticulosamente posible, supondrá la mitad del éxito. Hay que situarse en el lugar elegido con tiempo para montar el telescopio, localizar la estrella (todavía alejada del limbo), sincronizar los relojes, e identificar la región del limbo en la que se ocultará la estrella.
Esto último es muy importante. Cuando
se prepare una observación, las efemérides incluirán
un gráfico en el que se muestra el perfil (previsto) de la luna.
En él aparecen montañas y valles, la linea del terminador
(que divide la zona de luz de la de sombra), y se indica cuál
es el limbo iluminado. Con este gráfico, hay que situarse ante
el ocular, e identificar los accidente, sobre todo, las montañas
iluminadas por el sol unicamente en su parte superior. Estos picos presentan
una imagen puntual, facilmente confundible con una estrella.
Cronómetro.- Es el más utilizado y se consiste en situarnos ante el ocular con el crono en la mano, deteniéndolo en el momento de producirse el fenómeno.
Vista y oido.- Practicamente en desuso, salvo en ocultaciones rasantes. Intervienen dos personas. Una de ellas observa y canta en voz alta el instante del fenómeno. La otra, con el crono en la mano, anota el instante. Aquí hay que tener en cuenta que existen dos ecuaciones personales, la del observador y la del que registra el tiempo.
Grabación.- Muy útil cuando se trata de observar rasantes o dobles. En una grabadora, con la PILAS NUEVAS, y a poder ser con una cinta virgen, se registran las señales horarias, preferentemente si estas se reciben de una estación que las emita continuamente. Si sólo se dispone de señales cada media hora, es necesario grabar al menos dos. Lo ideal sería ir realizando señales acústicas, al menos cada cinco minutos, para poder detectar, desviaciones en el tiempo registrado, al variar las características fisicas de la cinta. El frio la contrae, y cuando se escucha a una temperatura mayor, los intervalos de tiempo se hacen mayores.
Mejor que cualquier grabadora de cinta, un grabador MP3 es idóneo para registrar el fonómeno digitalmente. El archivo de audio creado puede tratarse posteriormente en el ordenador.
Después, y sin detenerla, llevarla junto a nosotros en el momento de la observación, haciendo una señal acustica cuando observamos el fenómeno. De esta forma tendremos en la cinta nuestra observación junto a las señales. Una vez en casa, se puede cronometrar el instante con comodidad y varias veces si es necesario. Rebobinar siempre la cinta, antes de cada cronometraje, para evitar errores.
Vídeo.- También puede grabarse la observación
en video, teniéndo la precaución de incluir
algunas señales horarias en la grabación. Por otro lado,
son de gran valor científico las observaciones fotoeléctricas.
Una pequeña videocámara se acopla al ocular y, a la señal
de vídeo, se le insertan las de tiempo. Un
ejemplo detallado puede verse en la web de la IOTA.
El instante del fenómeno será el resultado de restar la Ecuación Personal, al tiempo registrado por el cronómetro cuando lo detuvimos. Si la sincronización se realizó sobre una señal horaria corta no olvidar restarla también.
Con todo lo dicho, lo que debemos remitir como observación es nuestro nombre y dirección, lugar desde donde se realizó la observación, coordenadas geográficas, fecha y hora (UT ó UTC) del fenómeno con precisión de 0.1s, tipo de fenómeno, designación de la estrella, y valor de la ecuación personal, especificando si ha sido restada o no del tiempo indicado. Algunas notas referentes a condiciones atmosféricas así como precisión estimada, ayudarán a tener una idea de la calidad de laobservación.
Como ya se ha dicho, en el caso de las ocultaciones rasantes, el interés se centra en la posibilidad de reconstruir el limbo a partir de las desapariciones y reapariciones que sufre la estrella tras las montañas lunares. Dado que estas elevaciones tienen escasa altura, sólo serán visibles desde una estrechafranja de terreno sobre la superficie terrestre. Cuando calculamos las efemérides para llevar a cabo las observaciones, hay que tener en cuenta que estas se calculan para una altura de 0 metros sobre el nivel del mar. Una vez calculado el desplazamiento "d", la trayectoria calculada a nivel del mar hay que trasladarla en esta cantidad en dirección al la luna.
Fig.2 Fig.3
Las efemérides para saber cuándo están previstos los fenómenos se pueden obtener a partir de programas como OCCULT3, o solicitándolos a los coordinadores de ocultaciones de cada Agrupación.. Las observaciones se remiten directamente al ILOC en el Parte de Observaciones cuya explicación es esta. En cualquier caso se pueden remitir al coordinador de ocultaciones de cada Agrupación para su reducción preliminar y posterior remisión al ILOC.
Para finalizar con el tema de ocultaciones, vamos a describir la observación de las que son producidas por Asteroides. Basicamente, el proceso no se diferencia del anteriormente descrito. Lo dicho en el apartado de sincronización y cronometrajes, sirve igualmente aquí.
Para una descripción más detallada sobre métodos y perspectivas, se puede consultar un trabajo más amplio en SOMYCE.
Lo que sí cambia sustancialmente, es
la forma de esperar el fenómeno. Los Asteroides son cuerpos mucho
más pequeños que la Luna y con una forma desconocida.
Por otra parte su movimiento no es tan predecible como en el
caso de Selene. La posición de los mismos se conoce a partir
de los elementos orbitales osculadores, que definen la forma de la órbita
para una época determinada. Si nos alejamos de esta época,
conocida como fecha de osculación, las posiciones que se calculan
adolecen de una mayor imprecisión.
De lo anterior se deriva lo "aventurero" de estas observaciones. Por un lado, su reducido tamaño hace que la franja de terreno desde son visibles, sea reducida (unos Km). El desconocimiento de su forma implica una imprecisión en el instante en el que realmente será visible la desaparición y reaparición de la estrella. Por último, la imprecisión en la determinación de su posición, hará que tanto el instante, como la zona de visibilidad, sea también imprecisa.
Por estos motivos la observación se lleva a cabo desde una franja de terreno estrecha, pero teniendo muy en cuenta, que observadores situados fuera de esta franja pueden obtener una ocultación positiva, en detrimento de los que se situaron en lugares previstos. También hay que tener en cuenta que el instante puede adelantarse o retrasarse. Por este motivo hay que iniciar la observación unos 15 min antes del instante previsto, y finalizarla 15 min después.
Dado lo reducido de su tamaño, transcurrirán pocos segundos entre la desaparición y la reaparición, por lo que hay que estar muy atentos. Naturalmento en 30 minutos de observación, pueden realizarse descansos, pero el momento de inicio y fin de los mismos, debe ser registrado igualmente. El método del casette es el más recomendable en estas observaciones.
En caso de obtener un resultado NEGATIVO, es MUY NECESARIO ENVIAR LA OBSERVACION, igual que si se tratara de uno positivo. El conjunto de observaciones delimitará la ocultación, y por ende, los extremos del asteroide.
Esto nos lleva a la utilidad de estas obseraciones. Por un lado se determina la forma y dimensiones del Asteroide, partiendo de los tiempos cronometrados y de las posiciones desde donde se obtuvieron resutados POSITIVOS Y NEGATIVOS. Por otro, se determina con gran precisión la posición en la que se encontraba el asteroide, lo que conlleva la mejora en el conocimiento de su movimiento. De esta forma se ayuda a actualizar las efemérides y avanzar en el conocimiento de la dinámica del Sistema Solar.
Para registrar estos fenómenos existe la Europea Asteroidal Occultation Network (EAON), cuyos partes de observación e instrucciones pueden facilitarse a todos los interesados.
Un último consejo. No desesperarse. Lo primordial
es tener paciencia, y tener en cuenta que las observciones negativas son de
gran utilidad, y que siempre hay oportunidad de llevarse una sorpresa. Recordar
que el trabajo en equipo es básico, y que hay observadores alrededor
de todo el mundo esperando que confirmemos una observación. Un solo
resultado positivo, no es del todo válido, necesitando confirmaciones
por el máximo numero de observadores. Además la precisión
en la determinación de la forma depende del número de observaciones.
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